inútilmente guarde las palabras de amor
que te diría en el encuentro.
Pintaba cada año las paredes de mi casa
llena de colores y sueños.
Plante en la entrada flores y helechos
para que te dieran la bienvenida cuando
tocaras a mi puerta.
El tiempo ha hecho surcos en mi cara, mi
pelo se volvió gris, como el color de la luna
y borro lo dulce de mi espera.
Nunca hubo una llamada, una carta o un
regreso, pero si tu olvido.
El color de las paredes perdió su brillo, las
flores se marchitaron, así el amor que
siento por vos.
Solo quedo el viejo buzón esperando
una postal, una carta o un adiós inevitable.
Viví tres lunas esperando tu llegada y quede
atrapada en el pasado, de mis recuerdos.
Lo siento por todos esos amigos que olvide,
por los sueños que no pude alcanzar.
Más olvide que había un sol y un mar y me
quede con la solitaria luna.











































